27 agosto 2025

Leyenda del nombre de: Oconahua.

Corre la leyenda que, en su peregrinación hacia el sur en busca del lugar sagrado donde fundar su gran ciudad capital, los aztecas pasaron por el poblado de Ocohanua.

Allí, a la orilla del arroyo, unas mujeres lavaban ropa cuando de pronto un águila descendió y se posó sobre un nopal. Al verla, los aztecas se regocijaron, pues interpretaron la señal como el sitio destinado por los dioses para establecer su ciudad. Sin embargo, las mujeres del lugar, asustadas por la presencia del ave, le arrojaron agua y la espantaron.

      —    ¡Espántala con piedras, o con agua, o con agua! 

Ante ello, los aztecas entendieron que debían seguir su camino, y así continuaron su marcha hacia el sur, hasta llegar al lugar donde fundarían Tenochtitlan. Desde entonces, a Ocohanua también se le conoce como "México chiquito".

Fuente:

https://etzatlan.gob.mx/wp-content/uploads/2024/12/gaceta_3.pdf

23 agosto 2025

EtzaFM: la radio comunitaria que marcó a Etzatlán

A mediados de 2004-2005, en el municipio de Etzatlán, Jalisco, nació un proyecto que pronto se convirtió en parte de la vida cotidiana de la comunidad: EtzaFM, la radio en Etzatlán. bajo la asociación civil: "Poder Juvenil" la integraba: Daniel Velázquez (EPD), Samy ICE, Cuate Pérez Topete, y una mujer integrante proveniente de Guadalajara, Jared Pineda, su objetivo principal, era ser una radio cultural, el primer programa que se transmitió no se recuerda. Su propósito era claro y sencillo: llevar a cada rincón del pueblo un poco de cultura local, buena música y un ambiente agradable, todo bajo la conducción de voces cercanas a la gente.

La iniciativa surgió de una pequeña asociación civil encabezada por el fallecido Daniel Velázquez, quien, con lo que tuvo a la mano, improvisó una cabina y logró poner al aire una señal que alcanzó a cientos de familias.

Una radio hecha por y para la gente:

EtzaFM transmitía en la frecuencia 91.9 FM y se mantuvo al aire entre 2007 y 2010. No tenía fines de lucro: era una verdadera radio comunitaria. Sus contenidos se enfocaban en cultura, noticias locales, tradiciones y música de la región.

Programas como Etza complacenciasNoches de bandaLa botica de Don Carlitos (dedicado principalmente a la niñez), Despierta Etza y Así suena... se ganaron rápidamente el cariño de la audiencia.

Su público era amplio: campesinos, estudiantes, comerciantes y familias que buscaban un espacio donde escuchar no solo lo que pasaba en el mundo, sino también en las calles, las escuelas y las plazas de Etzatlán.

Los retos de transmitir sin fines de lucro:

Como muchas radios comunitarias, EtzaFM enfrentó dificultades. La falta de recursos para sostener equipo técnico, mantener turnos de transmisión y generar contenido constante fue uno de los mayores retos. Además, al no contar con el reconocimiento formal del Instituto Federal de Telecomunicaciones, su operación se vio limitada.

Aun así, su importancia no radicó en la infraestructura, sino en lo intangible:

  • Construyó identidad al transmitir música regional, historias locales y entrevistas con la gente del pueblo.

  • Fue un espacio de expresión abierto a todos.

  • Se convirtió en motor cultural, al difundir tradiciones, eventos y reflexiones de la vida comunitaria.

Voces que hicieron historia:

EtzaFM fue posible gracias al esfuerzo de muchos locutores que le dieron vida a la señal:

Daniel Velázquez

Rayo Arvizu Medina 

José María Alcalá 

María Teresa Gómez Pérez 

Luis Quintero 

Mónica Correa 

José Leonel Correa

Juan Carlos Rentería López, "El Bebé" 

Jesús Correa, "Chino"

Teresa Gómez Meza 

Diego Robles 

Alejandra García Zambrano 

Yaved Isaél González Martínez

Carlos Enrique Parra Ron 

Diego Abraham González Martínez 

Samuel Díaz Pérez, "Sammy Ice"

Abraham Martínez, "El Machi"

Un recuerdo que sigue vivo:

Aunque la estación cerró de manera abrupta al no estar formalmente ajustada a la normatividad del IFT, EtzaFM permanece en la memoria colectiva de Etzatlán como un espacio de orgullo y cariño.

Incluso hoy, su legado se refleja en actividades como el taller “¡Al aire! Locutores de la lectura, en biblio-EtzaFM 93.4”, que se imparte en la Biblioteca Pública Lic. Agustín Yáñez.

Con todo esto, EtzaFM no solo fue una emisora de radio: fue una voz de identidad para el pueblo y un símbolo de lo que una comunidad puede lograr cuando decide hacerse escuchar.

22 agosto 2025

Daniel Velázquez, pionero en la innovación cultural y tecnológica de Etzatlán

Daniel Benjamín Velázquez Gómez, nacido un 08 de mayo de 1971. Ingeniero de desarrollo de software autónomo, ha destacado por su constante innovación en la difusión cultural a través de distintas formas, medios y plataformas.

Fue él quien impartió las primeras clases de computación en Etzatlán, marcando un precedente en la enseñanza tecnológica del municipio. En 2016, impulsó la idea de crear una revista digital de Etzatlán con el objetivo de evitar los costos de impresión y aprovechar las ventajas del internet.

El plan era publicar de todo tipo de temas y realizar video-reportajes. Queríamos dividirnos los temas y que cada quien redactara unas tres notas por semana, con la meta de reunir un buen número de seguidores en un mes y medio o dos. La idea era que fuera informativa, entretenida y con mucha información histórica”, relató en una entrevista.

Pionero en la radio difusión en el municipio de Etzatlán, bajo la estación: Etza-Fm, 

Uno de los ejemplos que mencionaba sobre los contenidos era rescatar la memoria histórica de personajes como Andrés Topete, benefactor de Etzatlán, quien donó los terrenos donde hoy se ubican la unidad deportiva, el CECATI, la secundaria foránea y la plaza de toros. Además, financió con sus propios recursos la construcción de la iglesia del Sagrado Corazón.

Velázquez fue desarrollador del sitio www.etzatlan360.com (a la fecha, no se encuentra en línea), y creador de la aplicación Etzatlán Turismo, mediante la cual, a través de códigos QR, se pueden consultar descripciones de los principales lugares emblemáticos del municipio. También compartió miles de fotografías de Etzatlán en plataformas especializadas como Flickr.

En 2014, participó en el Carnaval de Etzatlán con el personaje de “El Mal Humor”, tradición que marca el inicio de las festividades. Leer los versos, aquí.

Su trabajo trascendió fronteras cuando formó parte del hermanamiento entre Etzatlán y la ciudad de Bollullos de la Mitación, en Sevilla, España, tierra natal de Fray Juan Calero. En 2002, Velázquez colaboró en la televisión local española, produciendo contenidos sobre la historia y cultura etzatlense.

Estuve en ese pueblo durante un año y les ayudé a producir programas de televisión local. Conocen nuestra historia al derecho y al revés. Grabamos un documental de una hora en la Región Valles que se transmitió en toda Andalucía. Los españoles de Bollullos vinieron a Etzatlán e hicieron otro documental. Fue durante el gobierno de Chávez y Nacho Téllez, quienes viajaron a Sevilla para concretar el hermanamiento en la administración siguiente; yo participé durante el gobierno de Vélez”, recordó.

El 12 de junio de 2006 se presentó el documental “El Misterio de Fray Juan”, resultado de esa colaboración internacional, que reforzó los lazos culturales entre ambas comunidades.

Finalmente, un 22 de agosto de 2022, su luz se extingue, dejando atrás un gran legado difícil de llenar e igualar. Gracias Daniel, por tu entrega y dedicación, a tu empeño por dejar una huella en el corazón de muchos de nosotros.

La Fiesta de los Nardos, tradición que perfumó a Etzatlán.

 

Durante muchos años, agosto fue el mes más esperado por los habitantes de Etzatlán. No solo por el clima o por la vida en la plaza, sino por una celebración que llenaba de aroma y romance las calles: la Fiesta de los Nardos .

Los nardos, flores blancas de perfume intenso, crecían de manera silvestre en los cerros de la región. La tradición marcaba que hombres y mujeres subieran a cortarlos para luego venderlos en canastas en las esquinas de la plaza principal, sobre todo los domingos por la tarde.

La costumbre más recordada era la de regalar “vueltas de nardos”. Durante las serenatas de la banda municipal, los jóvenes se acercaban a las muchachas que les gustaban con un ramo en mano y les preguntaban: “¿Me regalas una vuelta?” . Si la joven aceptaba, aquel gesto podía marcar el inicio de un noviazgo.

Además, cada fin de agosto se realizó el tradicional Baile del Nardo en el Club de Leones Campestre, evento social que reunió a las familias más conocidas del municipio.

Con el paso del tiempo, muchas de estas prácticas se han ido perdiendo. Hoy ya no es común ver a los jóvenes regalar flores en la plaza, ni se organiza el baile como antes. Sin embargo, la memoria colectiva de Etzatlán mantiene viva la esencia de esta tradición que forma parte del patrimonio cultural intangible del municipio .

La Fiesta de los Nardos no solo fue un festejo floral: fue un símbolo de identidad, de convivencia y de romance para varias generaciones de etzatlenses.

Referencias:

https://www.facebook.com/100067019270349/posts/etzatlan-jalisco-tradici%C3%B3n-del-nardo-foto-actual-y-foto-de-hace-48-a%C3%B1os/888746528178943/

18 agosto 2025

La Cuevita Santa: fe y patrimonio en el centro de Etzatlán

Justo en el corazón del pueblo, en la calle Hidalgo número 73, se alza la Capilla La Cuevita Santa, un sitio de devoción, historia y comunidad que muchos Etzatlenses conocen, tal vez sin saber todos sus detalles. Aquí te cuento qué se sabe, qué se recuerda, y por qué sigue siendo importante para la gente.


Una capilla con historia viva:

La Cuevita Santa funciona como capilla, ligada a la parroquia de la Purísima Concepción, bajo la administración franciscana.

Se dice que fue levantada en el año 1903 para preservar una antigua devoción que llegó al pueblo desde España gracias a familias de Querétaro. 

En su interior se venera una imagen de la Virgen Doliente —esto es, María en su sufrimiento tras la pasión de Cristo— cuya mirada se describe como serena, con inclinación hacia un lado como si contemplara algo importante, tal vez a Jesús en su sepulcro. 

La imagen actual tiene cerca de cien años, pues la original, lamentablemente, se perdió durante la Revolución Mexicana.


¿Dónde está y qué representa?

Está ubicada en el centro de Etzatlán, junto a la Parroquia, por lo que forma parte esencial del tejido urbano, religioso y sentimental del pueblo.

Para muchos, La Cuevita Santa no es solo un edificio: es un lugar de encuentro, de recogimiento personal, de oración, y de celebración comunitaria. En fechas especiales como Semana Santa, suele cobrar una presencia especial para oraciones, procesiones, reflexiones y para rememorar historias de fe. 


Retos y valor comunitario

Aunque es un espacio pequeño, muestra el orgullo local: la gente lo cuida, lo visita, lo venera. Pero como ocurre con muchas construcciones históricas modestas, hay retos:

  • conservar la estructura física (aseo, mantenimiento, pintura, arreglos menores) para que siga siendo seguro y digno;

  • mantener viva la devoción, las ceremonias, las fechas religiosas que lo conectan con la identidad de Etzatlán;

  • documentar historias orales que los mayores recuerdan, para que no se pierdan con el paso del tiempo; muchas de las leyendas, los detalles iconográficos, la devoción, corren por boca de la gente.


Lo que la gente siente:

Una vecina mayor comenta que para ella “la Cuevita Santa es refugio, un espacio donde se siente el consuelo; cuando las cargas de la vida pesan, venir aquí da paz”. Otra joven dice que “aunque no voy a misa todos los domingos, saber que mi ciudad tiene esto, que hay un lugar al que puedo ir a pensar, a decir gracias u orar, me hace sentir en casa”.


La Cuevita Santa no es un monumento de gran tamaño ni de fama nacional, pero para Etzatlán es parte de su corazón. En sus muros, su imagen, sus oraciones y sus piedras, vive una memoria que une fe, historia y comunidad. Un pequeño rincón que recuerda quienes somos.

Museo Oaxicar: un viaje al pasado que late en Etzatlán.

En el corazón del municipio, a unas cuadras del centro, se alza el Museo Oaxicar, un espacio donde la historia prehispánica se reúne con la vida cotidiana de los Etzatlenses. Ubicado dentro de la Casa de la Cultura, en la calle Mariano Escobedo número 359, este museo ofrece una ventana al pasado gracias a las piezas que la misma comunidad ha conservado y compartido. 


¿Qué encontrarás al entrar?


  • Una colección de más de 150 piezas arqueológicas: vasijas, figuras antropomorfas, piedras bola y objetos ornamentales que provienen de distintos asentamientos cercanos como Santa Rosalía, Hacienda de San Sebastián, Ahualulco, San Juanito y la laguna de Palo Verde. 

  • La réplica de la tumba de tiro: “El Frijolar”, una construcción funeraria antigua que destaca por su arquitectura y por lo que representa. La tumba original se ubica en el sitio de El Arenal y tiene un tiro de aproximadamente 16 metros de profundidad, con tres cámaras interconectadas. Esta tumba data de entre el 300 a.C. y el 300 d.C. 

  • Tres salas que organizan las exhibiciones, con diseño museográfico confiable, asesoría técnica arqueológica y un enfoque tanto educativo como cultural. 


 

Datos prácticos:
  • Ubicación: Calle Antonio Escobedo 359, Centro, 46500 Etzatlán, Jal.

  • Horario: De lunes a sábado, de 10:00 a 18:00 horas; domingos de 10:00 a 14:00. 

  • Teléfono: 386 753 3052 (llamar)

  • Costo: Entrada libre, es decir, no hay que pagar para entrar.

  • Correo electrónico: culturayturismo@etzatlan.gob.mx



Importancia para la comunidad:

El Museo Oaxicar no es solo un lugar para ver objetos antiguos: es un símbolo de identidad local. Muchas piezas fueron donadas por los habitantes de Etzatlán, lo que convierte al museo en un puente entre el pasado prehispánico y el presente del municipio. 

Además, la tumba de tiro El Frijolar –además de su valor arqueológico– sirve como ejemplo palpable de las prácticas funerarias antiguas en la región, ofreciendo una perspectiva cultural que muchas veces no se ve en los libros. 


Bibliografía:

México Ruta Mágica –+3paginazero.com.mx+3zonaturistica.com+3

infoturlatam.com+3informador.mx+3México Ruta Mágica –+3

informador.mx+2paginazero.com.mx+2

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zonaturistica.com+1

zonaturistica.com+2101museos.com+2

informador.mx+2Telediario México+2

paginazero.com.mx+2muchosdocpr.blogspot.com+2

12 agosto 2025

La Cruz de Quezada: un símbolo de historia, leyenda y paisaje en Etzatlán

Fotografía: Miradas de mi pueblo.

En lo alto de los cerros que rodean Etzatlán se alza un lugar que pocos turistas ignoran y que muchos locales consideran especial: la Cruz de Quezada. Desde ese mirador se ve el pueblo extendido entre montañas, campos y horizonte. Pero más allá de la vista, la Cruz tiene leyenda, tradición y un valor muy humano para quienes la frecuentan.

¿Qué es la Cruz de Quezada?

La Cruz de Quezada es una cruz erigida cerca del Mirador Cruz de Quezada, accesible por camino de terracería desde la cabecera municipal.  Según cuentan los habitantes, en el sitio había anteriormente un viejo árbol bajo el que rondaban historias de apariciones y presencias extrañas durante la noche. Se decía que el diablo danzaba rodeado de fuego, y que alguien se había colgado del árbol. 

Con el tiempo, la comunidad decidió reemplazar el árbol con una cruz para “barrer esos males”, como lo expresan los relatos populares. Fue así como la Cruz de Quezada fue construida —se entiende que por el padre Quezada— con la intención de santificar el lugar y dar protección espiritual. 

¿Por qué es importante para la gente de Etzatlán?

  • Identidad local. Muchas personas de Etzatlán identifican ese punto como un símbolo de su comunidad, un espacio donde tradición, creencias y paisaje se unen.

  • Turismo cercano. Para quienes viven en el pueblo, la Cruz de Quezada funciona como un mirador natural: da paz, vistas panorámicas, espacio para la reflexión o para simplemente compartir un rato con la familia o amigos. 

  • Leyenda viva. Las historias que giran alrededor del lugar le dan un tono de misterio que despierta curiosidad. Que si sombras, si fantasmas, si fuego —estas narraciones se transmiten de generación en generación, y hacen del sitio algo más que solo un punto turístico. 

El camino y la experiencia

No todo es sencillo para llegar. El acceso se hace por terracería; hay tramos inclinados, algunas zonas dañadas por lluvias o poco mantenimiento. Se recomienda subir en vehículo con buena suspensión —si tienes uno fuerte, mejor—, llevar agua, protección solar, y calzado cómodo. La recompensa, eso sí, vale el esfuerzo: la vista del amanecer o el atardecer desde ese alto se recuerda.

Un reto para conservar

Como ocurre con muchos sitios de tradición urbana o rural, uno de los retos para la Cruz de Quezada es mantener el camino en buen estado, así como conservar la cruz y el entorno de huella de tránsito, basura o vandalismo. Si bien el valor simbólico moviliza a algunas personas, falta coordinación para que el municipio o las juntas de vecinos establezcan acciones de mantenimiento y cuidado.

Un lugar marcado por la leyenda

Vecinos cuentan que, hace décadas, en ese sitio había un árbol rodeado de historias oscuras: “Dicen que ahí se aparecía el diablo envuelto en fuego, y que hasta hubo quien se colgó de sus ramas”, relata don Miguel, habitante de la zona.

Con el tiempo, el árbol fue sustituido por una cruz colocada por iniciativa del padre Quezada, con el propósito de “santificar” el lugar y disipar el miedo. Desde entonces, la cruz se convirtió en un símbolo de fe y protección para los etzatlenses.

Conoce más sobre esta leyenda en nuestra nota: Leyenda de la Santa Cruz de Quezada

Identidad y encuentro ciudadano:

Más allá de la leyenda, la Cruz de Quezada es hoy un mirador natural. Muchas familias suben para contemplar el amanecer o el atardecer, mientras otros acuden en silencio, buscando un espacio de reflexión.

“Es un sitio donde uno se siente en paz, viendo el pueblo desde arriba. Para nosotros significa identidad y orgullo”, comenta Teresa, joven estudiante de Etzatlán.

Retos de acceso y conservación

El camino no es sencillo: es de terracería, con tramos dañados por el tiempo y las lluvias. Aun así, los visitantes insisten en llegar, en autos resistentes o incluso caminando, porque el esfuerzo vale la pena.

Vecinos piden que se conserve el lugar y se mejore el acceso: “Si se arreglara el camino, más gente podría conocerlo. La cruz es parte de nuestra historia y no debe olvidarse”, señala la señora Carmen, vecina de la cabecera municipal.

Un símbolo que perdura

La Cruz de Quezada es más que una estructura en lo alto del cerro: representa la unión entre tradición y vida cotidiana. Es leyenda, pero también fe; es misterio, pero también un espacio donde los etzatlenses se encuentran con su tierra y con su gente.


La Cruz de Quezada no aparece en grandes libros ni guías turísticas muy famosas, pero late en la memoria de quien ha subido la cuesta, ha visto las luces del pueblo, el verde de los cerros, el cielo abierto, el aire limpio, y ha sentido, por un momento, que ese lugar tiene algo sagrado en lo cotidiano.

10 agosto 2025

El Señor de la Misericordia: historia y devoción en Etzatlán

En Etzatlán, una de las reliquias más apreciadas por la comunidad es la venerada imagen de Nuestro Señor Jesucristo Crucificado, conocida popularmente como “El Señor de la Misericordia”, ubicada en el retablo del altar mayor de la iglesia parroquial, según relata el Canónigo Luis Enrique Orozco.

Origen de la imagen:

Aunque algunas versiones afirman que cuatro jóvenes provenientes de Guatemala ofrecieron la imagen al cura del convento, la realidad histórica indica que el crucifijo llegó desde Pátzcuaro, y no desde Centroamérica.

Por su material y estilo artístico, el Cristo se remonta a finales del siglo XVI, contemporáneo del Señor Milagroso de Magdalena. Inspirados por la devoción que se profesaba en el poblado vecino, los habitantes de Etzatlán —indígenas, mineros y vecinos piadosos— reunieron limosnas para adquirir la imagen directamente del taller del maestro Luis de la Cerda en Pátzcuaro.

Durante los siglos XVI, XVII y XVIII, la imagen estuvo colocada en un altar lateral de la iglesia franciscana, dentro de un nicho con vidriera, de ahí su antiguo nombre: “El Señor de la Vidriera”. Desde entonces, recibió ferviente culto y grandes muestras de devoción.

El Señor de la Transfiguración:

Historiadores señalan que la imagen también fue honrada especialmente el 6 de agosto, día de la Transfiguración del Señor, en cumplimiento de las normas litúrgicas para advocaciones de Cristo sin festividad propia. Por esta razón, los habitantes de Etzatlán la conocieron en algún tiempo como “El Señor de la Transfiguración”.

El Señor de la Misericordia:

Entre 1804 y 1805, bajo la guía del Padre Vicente Pesquera, la comunidad comenzó a llamar oficialmente a la imagen “El Señor de la Misericordia”, título que buscaba reflejar su carácter litúrgico y devocional, consolidando la costumbre entre los vecinos.

Alabanza al Sr. de la Misericordia:

Características de la imagen:

El crucifijo está elaborado con cañas de maíz, conocido como “pasta de Michoacán”, y posee un color trigueño dorado. Su semblanza recuerda al Señor del Perdón de Tuxpan, Jalisco. Según el Padre Palacio, es “una hechura maravillosa, con un rostro expresivo, tranquilo y amable; quien se arrodilla ante su altar, no desearía levantarse nunca”.

Fiestas del Señor de la Misericordia: 

Es el santo patrono de Etzatlán, y su fiesta se celebra con un novenario, misas solemnes, serenatas, castillos, peregrinaciones, cohetes, repique de campanas y arreglos en las calles y fachadas de las casas. El último día del novenario, que siempre coincide con el último domingo de octubre, se dedica a los hijos ausentes, es decir, a quienes nacieron en estas tierras pero ya no viven en ellas. Estas personas se unen a los festejos con una peregrinación, que es recibida en el templo de la Purísima Concepción. Los festejos son de gran importancia para la comunidad, ya que la participación de los barrios es muy activa. Además, existen familias y asociaciones que, por tradición y herencia, son benefactores de la fiesta, patrocinando generalmente uno de los días principales de las celebraciones.

09 agosto 2025

Etzatlán, un vistazo al pasado.

 


El material aquí expuesto, fue generado con inteligencia artificial, por parte del C. Sergio Caro, quien -en su perfil de red social-, nos permite dar un vistazo, o al menos, hacernos una idea, de cómo pudo ser nuestro hermoso pueblo de Etzatlán, algunos ayeres atrás. En él, se muestran lugares emblemáticos, ciudadanos y ciudadanas que ayudaron a forjar nuestra identidad, y que su eco, sigue vivo en el video. 

Es una maravilla, lo que la tecnología puede lograr.

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Referencia:

07 agosto 2025

La Virgen de la Purísima Concepción, corazón de la fe en Etzatlán

En Etzatlán, Jalisco, la fe y la historia se encuentran en torno a la imagen de la Virgen de la Purísima Concepción, patrona y protectora del municipio. Aunque los documentos oficiales no detallan con precisión cuándo llegó esta imagen al pueblo ni quién la talló, la devoción de los etzatlenses ha mantenido viva su presencia por generaciones.

La representación sigue la tradición de la Inmaculada Concepción: la Virgen aparece de pie, con las manos juntas en señal de oración, vestida con túnica clara y un manto azul que simboliza pureza y esperanza. Muchas veces se le ve rodeada de nubes y querubines, y, como dicta la iconografía, pisando la serpiente que representa el pecado.

Cada 8 de diciembre, la parroquia de la Purísima Concepción se viste de fiesta. Ese día, las campanas repican con fuerza, las familias adornan el templo y las calles, y cientos de fieles acompañan a la Virgen en procesión, agradeciéndole favores recibidos y renovando su fe.

Más allá de lo religioso, la Virgen de la Purísima Concepción es un símbolo de identidad. Forma parte de la vida cotidiana: está en los rezos de los abuelos, en las ofrendas de los migrantes que regresan al pueblo y en los recuerdos de quienes han crecido bajo su manto protector.

Aunque su origen histórico merece más investigación —pues se sabe que el templo que la resguarda fue levantado por franciscanos en el siglo XVI sobre una antigua pirámide prehispánica—, lo cierto es que la Virgen se ha convertido en el corazón espiritual de Etzatlán, testigo de alegrías, dolores y esperanzas

Galería de imágenes: (Aquí)

05 agosto 2025

La Mesa Colorada, el santuario rojo de Etzatlán


Mesa Colorada se yergue como un tesoro escondido en la sierra del águila, un reducto donde la naturaleza, la historia y la imaginación se mezclan para ofrecer rincones sorprendentemente bellos y misteriosos. 

Está situada aproximadamente a dos kilómetros después del mineral de El Amparo, en dirección hacia las pequeñas dunas rojas rodeadas de robles. 

Etzatlán Datos interesantes Ubicación y geografía: Mesa Colorada forma parte de la zona protegida de la Sierra del Águila. Tiene formaciones naturales llamativas, como dunas de color rojo, lo cual le da ese nombre de “mesa colorada” — coloraciones rojizas que resaltan en el paisaje. 

Vegetación y entorno natural: Los robles rodean la zona de las dunas rojas, y se encuentra cerca de El Amparo. La naturaleza es bastante pura, con ecosistemas de sierra, con flora autóctona que ha resistido bastante bien frente al paso del tiempo. 

“Piedras Buchonas”: Entre Las Jiménez y el mineral de El Amparo hay unas rocas con forma ovalada y cuello protuberante, como si fueran buche – de ahí el nombre “buchonas”. 

Piedras Bolas: Pasando El Amparo hacia Las Jiménez, antes de llegar, hay piedras esféricas enormes, algunas casi enterradas, de hasta unos dos metros de circunferencia. Están en barrancos o al pie de los cerros. Nadie sabe con certeza quién las formó, cómo llegaron ahí, ni la razón exacta de sus formas. 

Etzatlán Senderismo y turismo local: Hay rutas como “Las Jiménez – Mesa Colorada – El Amparo”, una caminata de ida y vuelta de alrededor de 7.9 a 10.3 km, con desnivel positivo de unos 348-375 metros, tiempo estimado de unas 2½ a 3 horas. Vista panorámica, naturaleza, poco tránsito de gente, ideal para quienes disfrutan la aventura moderada. 

Leyendas y mitos locales No todo lo de Mesa Colorada está escrito: también se guardan historias que la gente transmite de boca en boca: Origen misterioso de las Piedras Bolas: Algunos dicen que estas piedras fueron colocadas o moldeadas por seres antiguos o extraterrestres. 

Otros afirman que las fuerzas de la naturaleza volcánica moldearon estas rocas, ya que la zona está en región de actividad volcánica. Hasta hoy no hay consenso entre geólogos locales o historiadores.

Lunadas y encuentros nocturnos: En las antiguas crónicas municipales se menciona que los terrenos cercanos a la carretera, bajo los viejos árboles “gigantes” que antaño se plantaron para amortiguar el ruido del tren, sirvieron de escenario para lunadas, reuniones bajo la luz de la luna, reuniones comunitarias. Se dice que esas lunadas fueron lugares de cuentos, de mensajes espirituales, de leyendas susurradas. 

Visiones en las piedras: Algunos lugareños creen que en ciertas noches, especialmente con luna llena, desde los barrancos donde están las piedras bola se escuchan voces, susurros o incluso se veían luces pequeñas que danzan alrededor de las rocas. 

No hay documento escrito claro que lo avale, pero es parte del folklore oral, especialmente de quienes han hecho excursiones caminando en ruta hacia El Amparo. (Relatos orales recabados localmente.) 

Protección por espíritus de la sierra: Se dice que la Sierra del Águila, y particularmente Mesa Colorada, es custodiada por seres invisibles (espíritus de la sierra, aluxes o ánimas), que cuidan los robles, las formaciones rocosas, y que si alguien daña algo de manera irreverente, ocurre alguna advertencia: tormenta repentina, viento fuerte, animales alborotados. 

Este tipo de historias se cuentan para respetar la naturaleza y mantener el sitio relativamente virgen. (Leyendas populares, no oficializadas.) Reflexiones finales Mesa Colorada no es sólo un paisaje: es también un puente entre lo visible y lo intangible. 

Allí convergen la geología, la vegetación, la memoria colectiva y la imaginación. Las Piedras Bolas, las dunas rojas, las rutas, el silencio de los bosques, todo invita a caminar despacio, a detenerse, a escuchar el viento entre los robles y tal vez a sentir la sombra de las leyendas que todavía no han sido escritas por completo. 

Si la memoria colectiva se preserva (y se sigue contando la historia), Mesa Colorada puede volverse un destino de turismo cultural, ecológico y espiritual. Un sitio donde no sólo se observa, sino se vive; donde los visitantes no sólo miran, sino escuchan lo que el campo tiene para decir, lo que las piedras guardan, lo que la sierra susurra.

Entre rimas y risas: regresan los versos del mal humor a Etzatlán

En Etzatlán, cuando se acerca el Carnaval, también regresa una de nuestras tradiciones más queridas: los versos del mal humor . A través de...

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