El municipio de Etzatlán se localiza en la Región Valles del estado de Jalisco, México. El municipio de Etzatlán está situado al centro poniente del estado, entre las coordenadas de 20° 38’ 30’’ a 20° 58’ 15’’ de latitud norte y de 104° 03’ 00’’ a 104° 13’ 30’’ de longitud oeste, a una altura de 1,400 metros sobre el nivel del mar. Se encuentra limitado al norte con el municipio de Magdalena, al sur con Ameca y Ahualulco de Mercado, el este con San Juanito de Escobedo y al oeste con San Marcos y el estado de Nayarit.[6] Su extensión territorial es de 306.27 km2.
Historia:Antes de la llegada de los españoles, hubo en este territorio un guerrero llamado Goajotzin o Huejotzin, el más feo y cruel de la tribu. Los aborígenes llegaron a temerle, por lo que se deshicieron de él mandándolo a Ahualulco. Los tarascos, después de sostener durante diez años sangrientas guerras con sus vecinos indígenas, sojuzgaron a Colliman, Tonalán y otras regiones, entre las que se encontraba Etzatlán. Es así como, cuando en 1524 los españoles irrumpieron en el territorio, este ya se encontraba principalmente poblado por Mexicas y Toltecas en las regiones Oconahua y Otatlán, hoy San Marcos, y por los caxcanes y algunos chichimecas en la zona de San Juanito de Escobedo, conocido durante la época del Gobierno Español, siglos 16-18, como el Cuaneizte de Xochitepec.
Para fines de 1524, hallándose Francisco Cortés de San Buenaventura en Ameca, tuvo noticias del señorío de Etzatlán, gobernado por el cacique de Coyulán, a donde se dirigió y fue muy bien recibido, por lo que dio el pueblo en encomienda a Juan de Escárcena y a Pedro de Villofrío. Por su parte, Nuño de Guzmán llegó al lugar en 1530, tributándose gran recibimiento. Como quisiese añadir a sus conquistas el poblado, se le opuso Juan de Escárcena. Era encomendero Antonio de las Casas cuando, en 1534, comenzó el convento fray Francisco Lorenzo, dicho convento se concluyó en época del tercer encomendero Diego López de Zúñiga.
Los belicosos coanes empezaron entonces a hostilizar a los nuevos cristianos, llegando en sus correrías hasta cerca de Etzatlán. El capitán Diego Vázquez de Buendía se vio precisado a intervenir en su defensa. En 1541 pasó por el lugar Pedro de Alvarado, durante la Gran Rebelión de ese año. En noviembre de 1858, la plaza fue sitiada por el coronel Sánchez de Román: la defendieron 15 hombres que desde las torres, durante dos días, detuvieron el avance de los atacantes. Perecieron en la defensa Gabriel y Rafael Cárdenas y el jefe de los defensores Norberto Cerritos; al irrumpir los sitiadores incendiaron el convento y algunas casas.
En 1860 la plaza fue nuevamente tomada por Antonio Rojas. El 2 de junio de 1914, entraron al poblado las primeras avanzadas de Julián Medina. Incendiaron la casa municipal. Durante junio y parte de julio del mismo año, fue residencia oficial del Gobierno Constitucionalista de Jalisco, representado por el general Manuel M. Diéguez; este instaló las oficinas en la casa de Heliodoro Romero. En ese mismo año llegan a este lugar el general Álvaro Obregón y Lucio Blanco.
Son originarios de este poblado: don Antonio Escobedo, gobernador del Estado; la periodista Matiana Murguía, quien dirigió en México en 1889 Violetas de Anáhuac; la poetista Salvadora Díaz, y la profesora Magdalena Cueva y Cueva. En 1537 se le concede título de Villa y el 3 de marzo de 1891 se elevó en la categoría de ciudad; en 1853 se establece ayuntamiento en Etzatlán, fue cabecera del 5°. Cantón del Estado.
Extracto, recuperado de la gaceta municipal, número: 01, de fecha del 31 de marzo del 2016
Escudo de armas:
El escudo de armas heráldico es un blasón de forma francesa y cuartelada en cruz.
El paisaje del primer cuartel representa a la riqueza natural del municipio de Etzatlán, destacando la fauna y la vegetación propias de la región.
La pirámide precortesiana alude al hecho de que, en el archivo de la Biblioteca del Vaticano, existen los planos de la antigua ciudad de Etzatlán; estos planos fueron hechos por los RR. PP. de la Compañía de Jesús a fines del siglo XVII y llevados a Roma.
En dichos gráficos consta que la Parroquia, el Santuario y la Plaza Principal están construidos sobre la base de unas pirámides.
Las figuras del fraile y el aborigen simbolizan la cultura y conquista espiritual de Etzatlán, por fray Andrés de Córdoba.
La imagen del militar corresponde a la del capitán Francisco Cortés de San Buenaventura, quien llegó a Etzatlán en su recorrido cuando se dirigía a Tepic, en el año de 1524; y simboliza la colonización española, al igual que los colores rojo y amarillo oro que caracterizan al escudo de armas español. La figura del escudo representativo del estado de Jalisco, el yelmo y los lambrequines aluden al hecho de que esta municipalidad es parte de dicha entidad.
Las inscripciones que aparecen en la bordura del escudo y en la cinta que está por encima de este representan al patrimonio histórico de los oriundos de este municipio, en el que se conjugan elementos de las culturas prehispánica y española.
En la cinta colocada en la parte superior del escudo se aprecia la leyenda "Etzatlán Villa y Real". El cuerpo del emblema es rodeado por la leyenda "Dulce et decorum, est pro patria mori – Oaxicar", que significa: "Dulce y decoroso es morir por la patria: Oaxicar". Estas palabras se atribuyen a Oaxicar o Goaxicori, cacique de Xochitepec (hoy Magdalena) quien encabezó la insurrección indígena contra el dominio de los españoles que estalló a mediados del año de 1538.
La idea del escudo corresponde al señor Francisco Javier Pérez Flores; el diseño fue realizado por el señor Arnulfo Molina Bernal y fue pintado por el señor Anselmo Pérez Flores.
La adopción oficial del emblema data de agosto de 1991. Este escudo aparece en la actualidad en la página 169 del libro Heráldica Oficial de los Municipios de Jalisco.
Bibliografía:
https://etzatlan.gob.mx/wp-content/uploads/2022/01/gaceta1.pdf


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