15 julio 2025

La voz que no se apaga: Chema Alcalá, orgullo y alma de Etzatlán.

 

Hay voces que no solo se escuchan… se sienten.

Voces que te acompañan en el camino, que te despiertan una sonrisa en la mañana o te hacen reflexionar cuando cae la tarde. Una de esas voces lleva nombre y corazón: José María “Chema” Alcalá Ibarra, orgullo de Etzatlán, Jalisco.

Desde pequeño, Chema parecía tener una conexión especial con las palabras. No solo hablaba: contaba, compartía, emocionaba. En su voz se percibe algo que va más allá del micrófono —una mezcla de calidez, humildad y pasión— que ha hecho que muchos lo escuchen no como a un locutor, sino como a un amigo que siempre está ahí.

Los que lo conocen saben que su talento no nació en una cabina, sino en la vida misma. En las calles empedradas de Etzatlán, entre la gente sencilla, los saludos de esquina y las historias del pueblo. De ahí viene su tono franco, su risa contagiosa, su manera de hablar con el alma. Cada palabra que pronuncia tiene el eco de su tierra y el cariño de quien nunca ha olvidado de dónde viene.

Chema Alcalá no solo comunica: acompaña. Su voz ha llenado programas, transmisiones y eventos, pero sobre todo ha llenado corazones. Tiene el don de hacer sentir a cada oyente que le habla directamente a él, con una sinceridad que pocas veces se encuentra en los medios.

Y es que más allá del locutor, hay un hombre que ama profundamente lo que hace, que ha hecho del micrófono su forma de servir, de unir, de mantener viva la esencia de su gente.

A lo largo de su camino, Chema ha demostrado que el éxito no está en la fama, sino en la huella que dejas en los demás. Ha sido testigo de historias, de tradiciones, de momentos inolvidables que ha sabido narrar con respeto y emoción. Cuando él habla, Etzatlán se escucha. Su voz lleva los colores, los aromas y la identidad de su pueblo.

Porque ser locutor, para Chema, no es solo un oficio: es una forma de vida. Es una manera de agradecerle a la vida, a su gente y a su tierra por todo lo que le ha dado. Su historia es también un recordatorio de que cuando haces las cosas con el corazón, el mensaje llega más lejos que cualquier antena.

Hoy, su nombre resuena no solo en la radio, sino en la memoria de todos los que lo han escuchado y sentido.

José María Alcalá Ibarra, “Chema Alcalá”, es esa voz amiga que nos recuerda que todavía hay personas que comunican con amor, con entrega y con el alma.

Y esa, sin duda, es la huella más profunda que puede dejar un ser humano.

Síguelo en sus transmisiones, y en su perfil de facebook:

https://www.facebook.com/rincon.norteno

🎊Gracias por leernos, y compartir.🎊

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